El curso prepara al alumno para dominar a nivel teórico-práctico las técnicas de control del estrés e inteligencia emocional más eficaces y útiles, estableciendo unas prioridades para que en función de la situación de la que se trate el alumno sea capaz de escoger la técnica que mejor resuelve el conflicto que se desarrolle.
“Las empresas con mejores perspectivas son aquellas que depositan en sus empleados no solo la responsabilidad de sus funciones sino la formación adecuada para desarrollar herramientas internas con que gestionar adecuadamente la presión para sacar lo mejor de uno mismo dentro de una coherencia como seres humanos”. |